FERNANDO CASADO, EL CAMINO DE AMBERES

Fernando al frente de la delegación española desfilando por las calles de Amberes.

Fernando nació en Santoña un pueblo marinero de Cantabria. Era el menor de cuatro hemanos. Su padre era sargento chusquero en la guarnición que el ejército de tierra tenia en el pueblo. Su madre se dedicaba a la casa y en la temporada del bocarte trabajaba en  las conserveras.
En 1931 Azaña promulgó una ley por la que a los militares se les daba la posibilidad de jubilarse anticipadamente; compensado a los que lo hicieran con un grado más del escalafón. El padre de Fernando se acoge a la ley y asciende a teniente con la paga correspondiente.
Poco después la familia decide marcharse a Madrid. Se instalan en la calle Blasco de Garay, donde se encuentran los barrios de Chamberí y Arguelles.
Fernando llega a la ciudad con 15 o 16 años y entra a estudiar para maestro de primera enseñanza en la Escuela Normal.

EL MADRID DE LOS AÑOS TREINTA.   


                                          La Granvia de Madrid.                                                       

El Madrid que recibe a Fernando es una gran ciudad de  un millón de habitantes y en pleno crecimiento que bulle en una eclosión de cambios. En apenas dos años se ha pasado de una dictadura y la caída de la monarquía a proclamarse la República
El eje de la política española se sitúa en la capital. Madrid se convierte en el centro de atención del nuevo estado. Pasará en estos años de ser una capital administrativa a constituirse en una moderna metrópoli, donde el crecimiento demográfico se acelera – En los años que van de 1920 a 1930 crece en doscientos mil habitantes tantos como en los veinte que van de 1900 a1920.
Durante los años 30 comienza a ser una ciudad industrial y empresarialmente moderna. El volumen de las empresas aumenta y junto al pequeño comercio que ha formado desde principios de siglo el tejido comercial y económico en los barrios, en la flamante Gran Vía abren grandes almacenes. Los servicios constituyen el eje de la modernización económica y con ellos aparece un nuevo tipo de trabajador: los empleados de cuello blanco que tienen un buen nivel de instrucción ( el analfabetismo ha bajado un 20% en la capital) leen la prensa, están informados y tienen ideas propias sobre la situación política.
Las mujeres son también nuevos sujetos de cambio, el mundo de los servicios las incorpora en empresas de seguros, la banca o como en el caso de Telefónica que cubre con mujeres las plazas de telefonistas de su central.
La presencia de la mujer en el trabajo, en la cultura y el deporte, en el mundo asociativo o en la política fue la transformación más radical que trajo la República a España. Transformación que desapareció con ella en 1939.

Solo podemos hacer conjeturas de cómo han sido esos cinco años que median entre la llegada de Fernando a Madrid y el estallido de la guerra. Es fácil imaginar que su paso por la Escuela Normal ha influido en todo lo que le pasaría después. Se trataba de un medio fértil para el activismo estudiantil. Allí Fernando tenía fácil conocer a otros  jóvenes que participaban en la vida asociativa y de una política que recibía las influencias de las utopías como el socialismo que se extendían por Europa. Fernando integrándose en la Federación Cultural y Deportiva Obrera se acerca al socialismo que es una de las corrientes ideológicas con más presencia en España.


Fernando lanzando.

Fernando destaca como atleta llega a ser recordman  y campeón de la Federación, por lo tanto no es un desconocido y es muy posible que las Juventudes Socialistas se hayan movido para  captarlo.
Mientras la situación en Madrid evoluciona hacia la confrontación abierta entre derechas e izquierdas. Fernando vive en persona el crecimiento de la tensión entre los  partidos; en la calle, y en las Cortes. La prensa y la radio dan cuenta de las discusiones y acusaciones mutuas.
Con sus compañeros participa en el torbellino que envuelve Madrid, son tiempos decisivos y se preparan para defender la República.
Nos hemos plantado en julio del 36 y cuando los militares conspirados se amotinan Fernando ya esta encuadrado en el ejercito regular sirviendo como tropa en el arma de aviación.
                      
EL FRENTE DE SOMOSIERRA
Peña del Alemán, los planes de Mola

El general Mola, estratega y organizador en la península del golpe de estado contra la República, había previsto apoyar el levantamiento militar en Madrid con el envío de varias columnas, bien dotadas de hombres y material que entrarían en la capital de manera simultanea. Pero, al parecer, Mola no esperaba que la movilización popular derrotara a los sublevados impidiendo que estos se hicieran con el control de la capital. De tal manera que la toma de Madrid recayó exclusivamente sobre las fuerzas enviadas por Mola.
Las columnas procedentes de Burgos, Valladolid y Navarra debían alcanzar Madrid pasando Somosierra y llegar a la ciudad por el norte. Para ello tenían que hacerse con el puerto de Somosierra; si lo conseguían el camino a Madrid quedaba abierto. En consecuencia la toma del puerto era decisiva.
Mientras en la capital ninguno de los dos bandos era ajeno a estos movimientos. En un intento de establecer una avanzadilla  en Somosierra y así garantizarse el dominio de posiciones estratégicas, voluntarios de Renovación Española  dirigidos por Carlos Miralles, joven líder del partido, al que Mola había encargado la misión, suben a la sierra el 17 de julio.
Miralles deja un grupo asegurando la entrada del túnel del ferrocarril que  atraviesa la sierra. El resto de voluntarios continúan camino de Burgos para buscar más apoyos.
El día 19 por la mañana Víctor Rodrigo Orcajo, alcalde de Buitrago de Lozoya, junto a un grupo de milicianos apresa a los jóvenes que guardan el túnel. Hace algunos días que los republicanos de los pueblos de la sierra están alerta, han organizado grupos armados que se enfrentan a partidas de falangistas y personal de derechas. Es decir, la sierra está inmersa en enfrentamientos  de guerrillas  con constantes alternativas  de poder en los pueblos.
En Burgos Miralles ha conseguido reunir unos cien hombres que llegan a Roblegordo y Buytrago .
La República reacciona rápidamente, el 20 de julio salen de Madrid para la Sierra un millar de soldados al mando de coronel Castillo y los capitanes Galán y Hernández  Gil. Junto a ellos van cientos de milicianos. A las 7 de la mañana llegan las fuerzas republicanas a Somosierra; en el choque que se produce con los voluntarios sublevados estos tiene que retirarse, abandonado las posiciones que habían tomado. En la lucha muere su jefe Carlos Miralles. El puerto de Somosierra pasa a manos republicanas.
Las columnas enviadas desde el norte por el general Mola, dotada con numerosas piezas de artillería e importante potencia de tiro, entra en combate el 27 de julio y hace retroceder a los defensores republicanos.
Si bien el frente que separa los dos bandos sufre constantes variaciones a lo largo de varios meses, el acceso al puerto que tiene la llave de Madrid sigue en poder de la Republica gracias a que sus combatientes se mantienen fuerte en el cerro llamado Cabeza Velayos, cercano al pueblo de Buytrago de Lozoya, desde el que se domina el paso a la vertiente sur de la sierra. Se trataba del lugar mas peligroso y expuesto del frente de Somosierrra y el último obstáculo que se interponía entre el ejercito sublevado y Madrid. Además quien lo controlase también tendría la llave del embalse de Fuentes Viejas, el punto de abastecimiento de agua más importante para la ciudad.
Durante los siguientes meses de verano fue en este cerro donde se siguieron los combates más intensos y sangrientos.

HOMBRES EXTRAORDINARIOS

No tenemos datos del número de bajas mortales o heridos que causó la lucha en ambos bandos por conseguir el puerto. El anonimato de los muertos y heridos les deja en el olvido. Solo algunas excepciones tienen un lugar en la memoria colectiva.
Estoy hablando de Carlos Miralles, el joven líder de Renovación Española que dirigió a los voluntarios de la derecha monárquica en una incursión para tomar posiciones en Somosierra y moría pocos días después en la lucha por defenderlas; su hermano Luis murió en setiembre en el mismo frente y Manuel Miralles calló luchando en Aragón.
También sabemos de una miliciana republicana, Rosario Sánchez Mora casi una adolescente que sube al frente con 17 años, allí la destinan a la sección de dinamiteros; en una practica de lanzamiento con fuego real le estalla un cartucho que le vuela una mano
Miguel Hernández le escribió un poema “Rosario dinamitera”  con el, la niña miliciana entró en la historia.
Otro combatiente al que la voluntad popular salvó del olvido fue Max Salomón, el alemán que al ser herido de gravedad, le cambió sin pretenderlo el nombre al cerro de Cabeza Velayos por el de La peña del alemán; hasta el punto que se quedó como denominación oficial en los comunicados del ejercito republicano.
Max Salomón era un militante socialista que había luchado en la primera guerra mundial como oficial del ejército alemán. Tenía 20 años cuando una bala le hirió en el pecho. Al acabar la guerra Salomón trabajo para la compañía AEG. Como representante de la marca llega a España y acaba quedándose en Madrid. Cuando se desencadena el golpe contra la Republica, Max tiene 42 años, a esa edad se une a los defensores  de  la legalidad democrática contra los militares sublevados y se integra en el contingente de milicianos que en los primeros días de la guerra salen para Somosierra. Era un autentico veterano por su experiencia en combate y por su edad. Ser alemán le hizo aún más conocido entre los defensores de la Sierra. También allí fue herido varias veces; en una de ellas sus compañeros le dieron por muerto cuando era evacuado al hospital de sangre instalado en La Cabrera, allí consiguieron recuperarle y Max Salomón siguió luchando por la Republica.
 El lugar donde cayó fue el cerro de Cabeza Velayos desde entonces la gente republicana se refería al cerro como “La peña del alemán”. Fue un homenaje espontáneo y humilde que ha llegado hasta hoy como la posición de la sierra desde la que las fuerzas republicanas detuvieron el avance de Mola hacia Madrid hasta el final de la guerra.
Que “la Peña” era un lugar poco recomendable también lo experimentó Fernando Casado, cuando el 5 de noviembre del 36 y se había considerado al de Somosierra como “frente dormido” un obús le cercenó el brazo izquierdo por encima del codo. También en el hospital de La cabrera le salvaron la vida.
No sabemos desde cuando Fernando estaba en el frente y si el, Max Salomón y Rosario llegaron a conocerse
Dos meses después de ser herido una orden del Ministerio de Marina y Aire publicada en la Gaceta de la Republica  da cuenta de que: “Como recompensa a los meritos contraídos en la heroica defensa de la posición denominada  “Peña del Alemán” en Somosierra el 05/11/ 1936 por oficiales, suboficiales y por la tropa del arma de aviación
se resuelve conceder el empleo de sargento de aviación, con la antigüedad del 05/11/1936 donde resultó herido…”
Cuando recibe el nombramiento aún debía de estar convaleciente. Mutilado no puede volver al frente y le tienen que buscar otro destino. Fernando es un hombre joven y fuerte, no se va aquedar en un rincón viéndolas pasar. Antes de que empezara la guerra hacía atletismo, lo que se le daba mejor era lanzar lejos la jabalina. No era un desconocido y alguien se dio cuenta que el brazo con el que lanzaba no era el que le había volado el obús; o sea que Fernando podía seguir lanzando y volvió a entrenar para lanzar que era lo que mejor sabía hacer.
La imagen era muy potente, cargada de significado y emotividad: el lanzador manco que lanza por la Republica aunque solo le quede un brazo; el otro lo perdió al estar en primera línea de fuego.


AMBERES

A finales de julio del 37 se van a celebrar las Olimpiadas obreras de Amberes. Después de un año de guerra las cosas en el exterior no van bien para la Republica que ve en las Olimpiadas una oportunidad para que la solidaridad antifascista internacional se aglutine en torno a su causa  y mueva a los gobiernos de los países occidentales a apoyar sin excusas la causa de la Republica Española.
El gobierno del Frente Popular encarga a la FCDO la formación de la representación española. El Mercantil Valenciano da cuenta el día 16 de julio de que “ Ya se vislumbra el equipo que en representación de la España leal concurrirá a la próxima Olimpiada Popular Obrera…La FCDO está ultimando los detalles  finales para la partida a Bélgica  de los deportistas españoles que tomaran parte en la III Olimpiada Obrera…


Participantes de las Olimpiadas desfilando por las calles d'Amberes.

La importancia de nuestra participación se caracteriza fundamentalmente porque, a pesar de la lucha que vive el pueblo español, ni este ni su gobierno desaprovechan la ocasión de demostrar al mundo cual es el contenido que anima a las masas antifascistas españolas para seguir luchando hasta conseguir la victoria…
La Delegación, que en su mayor parte la integran deportistas que ha de ser sacados de las trincheras …para cumplir, una nueva e interesante misión, como es la de mantener viva la llama del interés de los pueblos por la causa del antifacismo… cumpliendo con su solidario deber y ejerzan una misión sobre sus distintos gobiernos …
La Delegación está compuesta por un total de 44  deportistas … Figurando el campeón de jabalina  de la FCDO y hoy mutilado de brazo izquierdo el sargento de “la Gloriosa” Fernando Casado….”
Unos 26000 atletas de diferentes países europeos compitieron en Amberes a pesar de lo cual la representación española  de solo 44 deportistas fue acogida de forma especial; ni a los ciudadanos de Amberes, ni a los atletas venidos de diferentes partes del mundo se les escapaba lo que representaban aquellos 44 hombres y mujeres que acabada la competición volverían a un país en guerra..
Con Fernando, en el grupo de lanzadores, estaban Margot Moles que alcanzó un cuarto puesto en lanzamiento de disco y Luis Agosti, también lanzador de jabalina. En su regreso a España siguieron caminos divergentes pero los tres se enfrentaron a la dureza de la realidad de nuestro país. Agosti entró a España por Irún para llegar a Burgos y ponerse a las órdenes del mando sublevado, pasados cuatro meses y con la llegada del invierno participa en la batalla de Teruel donde resulta herido de gravedad y sufrió la amputación de una pierna. Margot Moles y Fernando siguieron fieles a la Republica.

Fernando lanzando en el campo de Chamartin en la clausula de la reunion del Comite Nacional de las Juventudes Socialistas Unificadas. Fotografia publicada por el ABC de Madrid el 28-09-1937.

Fernando recuperó las funciones de su empleo en el arma de aviación  y fue destinado al aeropuerto de El Altet en Alicante y mientras la situación de la guerra lo permitió, el Frente Popular siguió impulsando actos deportivos de masas; en ellos la presencia del lanzador manco era un aliciente para la gente republicana. Fue a finales de agosto  del 37 que se organizó un gran festival deportivo militar en Chamartín  impulsado por la Federación de las Juventudes Socialistas  Unificadas para clausurar la reunión de su Comité Nacional. Es esta la última ocasión, de la que tengamos constancia, en la que  Fernando participa en un acto deportivo


EPILOGO

Como todo el mundo sabe la guerra acabó en el 39 aunque se había perdido bastante antes; Fernando tenía 23 años y había conocido a Lola, la mujer con la que formó una extensa familia. Un día Fernando recibe una comunicación para que se presente delante de un tribunal de guerra: le van a juzgar por “Auxilio a la rebelión “tiene una historia tan limpia que en 1940 es sobreseído provisional, más tarde parece que lo fue definitivamente, pero no tenemos documentación que lo confirme.
Ahora le toca buscarse la vida ejerciendo de maestro de escuela en pueblos perdidos, finalmente consigue una plaza en Petrer y allí se queda hasta el final. Murió unos cuantos años antes que Franco y el franquismo. No llegó a conocer la España de la “Transición” y la democracia que luego se estableció, no pudo compararla con la República de la que fue amigo fiel hasta la derrota.

Fernando en 1938.


ESPACIOS EN BLANCO.

Cuando se intenta reconstruir la vida de una persona, se recurre a diferente fuentes; la primera es la familia, pero Lola ya no está y los hijos vivieron en el silencio que se impuso en las familias ante la amenaza de las consecuencias  que una indiscreción podía comportar y por lo tanto hay pocos recuerdos familiares de la vida de Fernando y muchos espacios en blanco. Espacios de cuya existencia ya sabíamos al empezar esta crónica, pero que esperábamos ir llenando de contenido.
Recurrimos a varios archivos sin suerte. En relación con la Olimpiada Obrera de Amberes nos pusimos en contacto con el Museu Olímpic de Barcelona, con el Centre d’Estudis Olímpics de la Universitat Autónoma de Barcelona; en ninguno de ellos tenían fondos sobre el tema. Escribimos al Comité Olímpico Español y no hubo respuesta.
Sobre la vida militar de Fernando también escribimos al Archivo histórico del Ejercito del Aire pero no contestaron. Consultamos los archivos de la Fundación Largo Caballero y de la de Pablo Iglesias pero la documentación de  sus archivos comienza a partir del exilio. Lo más sorprendente es que no tuvieran noticias de la Federación cultural deportiva obrera, habiendo sido creación del socialismo español.
Del Archivo Histórico Nacional si nos contestaron con un atento email explicándonos que tenían una demora de más de cinco meses para atender las peticiones de documentación.
Por suerte Internet es un magnifico medio de búsqueda y de información. Gracias a la red hemos podido cubrir muchos espacios en blanco, la deducción ha hecho el resto.

TRABAJOS CONSULTADOS

De estos trabajos no solo he conseguido información y documentación, también en algunos casos, he tomado frases y fragmentos de párrafos que expresaban la idea que
quería transmitir con exactitud.

 “Madrid de los años 30. Ambiente social, político y religioso”
Julio Montero y Javier Cervera Gil
Dialnet
“ La vida de los años”
   blog de Michael Neudecker
“ Castillos del olvido. Fortines del frente de Somosierra”
   blog de Pedro María Vargas Arevalo
“ El judío que salvó Madrid”
   Martín Julve en Mozaika

“ A la revolución por la cultura”
   Francisco Javier Navarro. Publicaciones Universidad de Valencia
“ La cultura socialista en España”
   Francisco Javier Martín
“ La aventura deportiva de un pueblo en guerra Valencia ( 1936- 1939)”
   Juan A. Mestre Sancho. Publicado por Wanceulen
“Margot Moles la gran atleta republicana”
  Ignacio Ramos Altamira

CORREO ELECTRÓNICO ENVIADO EL 5 DE DICIEMBRE DEL 2021 A LA SECRETARIA DE LA PRESIDENCIA DEL CONSEJO SUPERIOR DE DEPORTES


Señor José Manuel Franco

Apreciado señor, quisiera tratar con usted el tema de las Olimpiadas Obreras, en concreto el de la participación española en la olimpiada celebrad en  Amberes  en julio de 1937.
El año anterior, también para julio, estaba previsto que en Barcelona tuviera lugar una "Olimpiada Popular," se debía desarrollar entre el 19 y el 26 de aquel mes, pero el levantamiento militar contra la repúblca el día18 hizo que se tuviera que suspender.
Un año después el gobierno de la república decidió que, a pesar de la guerra, o quizás por ella, España tenía que mandar una representación a Amberes.
Se seleccionaron 40 atletas entre hombre y mujeres, muchos de ellos tuvieron que ser retirados del frente.  En Amberes fueron acogidos con la emoción y solidaridad que en el mundo antifascista suscitaba le república española y su lucha.
Los resultados deportivos en este caso eran secundarios, fue el testimonio de aquellos atletas combatientes lo que cobró una gran dimensión popular y mediatica.
Pues bien, todo ello y lo que comporta - y aquí viene  mi carta - es ignorado en los ámbitos de olimpismo español, tanto del franquismo, cosa que es normal, como del democratico, cosa que no acabo de entender.
 La consecuencia es que ni en la sede del Comite olimpico español, ni en el Museu olimpic de Barcelona, ni en otras entidades relacionadas con la historia del deporte en España, hay noticia de aquel hecho.
Creo que la participación en la olimpiada de Amberes de una representación de la república española merece ser conocida y valorada como una expresión de altruismo y coraje en la defensa, por parte del deporte, de los ideales democráticos y como tal ha de tener cabida y un lugar destacado en la historia del olimpsmo español, en sus fondos documentales y representación fisica y pública en sus sedes.
Recuperar los nombres y las histotias de vida de aquellos 40 atletas sería un acto de justicia y la recuperación de una parte de nuestra mejor historia.
Gracias por su atención y reciba uu saludo cordial.

Guillermo Casado Beloqui

4 comentarios:

  1. Gracias por el tiempo empleado, gracias por el cariño y el afecto con el que se ha recopilado la información

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  2. Como hija de Fernando Casado le doy las gracias rememorar la memoria de mi padre y saber un poco más de la historia de su vida.Un saludo

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  3. Gracias por rememorar la istoria de mi padr

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    1. La historia de tu padre también es mi historia ya que era hermano del mio.

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